2020-06-28 21:36:03 Crece tu negocio English 🐣 ¿Tienes una idea de negocio pero no sabes por dónde empezar? Conoce qué es una incubadora de empresas y cómo puede ayudarte a... https://quickbooks.intuit.com/mx/recursos/es_mx_qrc/uploads/2020/06/rsz_christina-wocintechchat-com-dkbtfoarrou-unsplash.jpg https://quickbooks.intuit.com/mx/recursos/crece-tu-negocio/que-es-una-incubadora-de-empresas-y-como-puede-ayudarte/ ¿Qué es una incubadora de empresas y cómo puede ayudarte?

Qué es una incubadora de empresas y cómo puede ayudarte

14 Minutos para leer

¿Sabes qué es una incubadora de empresas y cómo consiguen desarrollar un negocio? ¿Quieres impulsar tu proyecto empresarial, pero no sabes a quién acudir? Aquí te explicamos cómo funcionan las incubadoras y de qué manera pueden ayudar a que tu pequeña y mediana empresa (PyME) crezca con pasos firmes. También te guiaremos para que sepas acercarte a una de ellas, una vez que tengas un proyecto de negocio.

Si llegaste hasta aquí es porque una idea de emprendimiento ha estado rondando en tu cabeza, sin embargo es probable que aún no sepas por dónde comenzar. Leer esto es el primer gran paso para montar tu propio negocio, y no importa si lo quieres hacer para salir de tu actual trabajo, o para no trasladarte tanto en la “nueva normalidad”, o simplemente porque quieres independencia económica.

Aunque, contar con una idea de negocio es algo fundamental, para comenzar a emprender debes materializar tu proyecto por escrito y ponerlo en acción. Una de las maneras de conseguir la formación de tu PyME es acercarte a una incubadora de empresas.

No importa en lo que quieras invertir o el giro del negocio en el que buscas emprender: vas a necesitar asesoría. ¿Por qué razones? Has de saber que México es uno de los países en América Latina con mayores emprendimientos: las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) son las que reinan en el país, con alrededor de 5 millones actualmente. Sin embargo, sólo el 7 por ciento de ellas sobrevive después de tres años de actividad, según el periódico El Horizonte.

¿Y qué es una incubadora de empresas?

Una incubadora de empresas es una organización, de iniciativa pública o privada, que pone a disposición de los emprendedores (siempre y cuando su proyecto sea viable) los recursos técnicos, de asesoría y, en ocasiones, de financiamiento. La finalidad de una incubadora de empresas es ayudar a materializar una idea de negocio y mejorar su probabilidad de vida. En otras palabras, una incubadora sirve para gestar esas ideas de emprendimiento, hacerlas tangibles a partir de un proyecto que puede incluir un modelo y un plan de negocios, con el objetivo principal de que vivan y crezcan a largo plazo, con una operación adecuada.

De esta manera, las incubadoras también fungen como puntos de asistencia a los emprendedores, y brindan asesoría para diseñar ese plan de negocios y ponerlo en marcha. Además, dan acompañamiento en su proceso de fundación mediante consultorías especializadas, las cuales ayudan en la ejecución y creación de cada aspecto de la empresa.

La UNITEC, con información de la Secretaría de Economía, informa que el 80 por ciento de los negocios que se formaron de manera independiente (es decir, sin una incubadora de empresas) no sobreviven después de 2 años de actividad comercial, mientras que 8 de cada 10 organizaciones incubadas sí superan este lapso. ¿Quieres saber cómo evitar morir en el intento al iniciar tu empresa?

¿Qué sí es y qué no es una incubadora de negocios?

Es una idea errónea pensar que una incubadora de empresas es una organización que va a financiar tu proyecto. Reiteramos: el principal objetivo de estas organizaciones es darte las herramientas técnicas y de conocimientos para empezar tu empresa de manera sólida y ordenada. La financiación directa puede suceder en contadas ocasiones y depende de la incubadora. Lo que sí sucede es que una incubadora te guía en la búsqueda de financiación, y puede facilitarte la vinculación con redes de contacto.

Sin embargo, si lo único que buscas es la financiación, y deseas pasar de largo la asesoría de gestión empresarial y otros conocimientos útiles para emprender, tienes otras opciones. Ejemplos de éstas son los programas y apoyos gubernamentales, como el Fondo Nacional Emprendedor, de la Secretaría de Economía. También hay otras opciones como las de capital de riesgo (fondos para startups con un alto diferencial) o crowdfunding, que son plataformas en donde puedes publicar tu proyecto de empresa e invitar a otras personas a invertir en él, con muy poca cantidad de dinero y, a cambio, puedes ofrecer productos o servicios simbólicos, a manera de agradecimiento por su contribución.

Una incubadora de empresas tampoco es una aceleradora de negocios. La primera acompaña en sus primeros pasos los emprendedores en el arranque de su compañía, mientras que la segunda apoya a empresas que ya están conformadas para impulsar su crecimiento rápidamente en el mercado.

¿Qué servicios ofrecen las incubadoras de empresas?

De acuerdo con el Instituto Mexiquense del Emprendedor, las incubadoras de empresas deben ofrecer apoyo en aspectos de gestión empresarial, como un plan de negocios, estrategias de marketing y finanzas. Estas organizaciones también ofrecen capacitación y asesoría de especialistas en determinado sector o actividad económica, así como en temas legales, administrativos, de mercadotecnia, comunicación organizacional, diseño gráfico, contabilidad, tecnológicos, exportaciones y de recursos humanos.

También proveen la infraestructura necesaria para empezar, orientación en programas de financiamiento, difusión de los proyectos, el uso de oficinas privadas, domicilio fiscal y comercial, coworking (espacios de oficinas compartidas), o acceso a otros espacios de trabajo. Incluso, pueden ayudarte a encontrar un lugar para tu local o tienda, oficinas virtuales, el uso de salas de juntas por determinadas horas, entre otras opciones.

Como las incubadoras de empresas son organizaciones especialistas y con experiencia, también pueden vincularte con inversionistas o sectores de negocios de tu interés. Todo esto tiene un precio que, en el caso de ser una incubadora del sector público, como lo es el mencionado Instituto, estos pueden ser bajos. También existen incubadoras que pertenecen a universidades públicas o privadas, como las de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Guadalajara o la UNITEC.

Los emprendimientos que este tipo de incubadoras apoyan no siempre corresponden a su comunidad académica, pero puede que sí tengan preferencia por cierto tipo de proyectos, como los de emprendimiento social. Por otro lado, Spark Up, Feher Consulting y The Pool son dos ejemplos de incubadoras en México, de empresas cuyos recursos son privados; además, las primeras 2 fungen como aceleradoras de negocios.

¿Qué necesitas para acceder a una incubadora?

Primero, debes tener bastante clara tu idea, y de preferencia volcarla por escrito. Así podrás identificar cuáles son los objetivos que perseguirás, entre otros detalles. Martha Gasca, directora de la incubadora de empresas Multidisciplina Aplicada, dijo para Entrepreneur que debes definir los principales lineamientos de tu proyecto, de modo que ayuden a los asesores a ver su viabilidad técnica y financiera.

Otras incubadoras te pedirán cosas más específicas, como conocer tu mercado objetivo y los competidores que actualmente hay en él. En realidad, no necesitas una idea súper innovadora ni increíblemente disruptiva, o pretender ser el siguiente unicornio mexicano. Es común ver a las incubadoras de empresas bajo una óptica errónea, como si fueran organizaciones que sólo apoyarán proyectos de este tipo, o bien, a emprendedores sociales.

Considera que cada incubadora de empresas cuenta con sus propias normas para aceptar proyectos de negocio, por esa razón debes investigar cuáles son sus requisitos específicos, antes de decidir acercarte a una. También hay una opción que no es tan demandante. A continuación encontrarás los 3 tipos de incubadoras de negocio reconocidas por la Secretaría de Economía:

Incubadora de empresas tradicional:

Es para empresas tradicionales como restaurantes, papelerías, tienditas, entre otros negocios que no necesitan de una gran infraestructura física o tecnológica para iniciarse. Su periodo de incubación puede ser de hasta 6 meses.

Incubadora de empresas de tecnología intermedia:

Apoyan ideas que necesitan cierta infraestructura física y tecnológica. Su operación incorpora cierto grado de innovación, por ejemplo, el desarrollo de redes simples, aplicaciones web o el desarrollo de tecnología para sectores especializados, como la fabricación de refrigeradores industriales. Su incubación, suele tardar hasta un año.

Incubadora de empresas de alta tecnología:

Este tipo de incubadora es para emprendedores que necesitan de tecnología especializada, como biotecnología, laboratorios, microelectrónica y otras ramas de las tecnologías de la información. Su periodo de incubación puede tardar hasta 2 años.

Incubadora de agronegocios y ecoturismo:

Universia identifica un cuarto tipo de incubadora: aquellas dedicadas a agronegocios y ecoturismo y las define como centros que “se enfocan en las organizaciones de jóvenes emprendedores del sector rural, que buscan una oportunidad sustentable para desarrollarse, mejorar y hacer crecer su comunidad de forma económica y social”.

Incubadora de empresas social:

Entrepreneur también habla de otro tipo de incubadora menos común: la social, que apoya a “negocios rentables y atractivos, de proyectos que buscan solucionar diferentes problemáticas, como la falta de servicios en zonas rurales o fomentar el cuidado del medio ambiente”.

¿Cómo es el proceso de incubación?

“Para iniciar un proceso de incubación, tienes que seleccionar de la Red de Incubadoras la más cercana a tu localidad, y ponerte en contacto con ellos para plantearles tu idea de negocio y saber los requisitos para incubar tu empresa”, dice la Secretaría de Economía.

Aunque la idea que lleves plasmada en papel sea a una incubadora tradicional, no significa que pasará en automático al proceso de incubación, pues debe haber una primera fase de validación. Gabriela Muente describió para Rock Content el proceso:

Etapa de pre-incubación

Es en la cual la incubadora analiza tu idea y comprueba si es viable técnica y económicamente. En esta parte del proceso se crea el plan de negocios, de qué forma la nueva empresa operará en el mercado, entre otros detalles y características del futuro negocio.

Es en esta primera fase donde se desarrolla, de manera sustancial, la idea de la empresa. Para ello, se propone la creación del modelo de negocio, en el que se detectan las oportunidades del proyecto, se identifican aspectos creativos, y se justifica (o no) el modelo de negocio.

Si ya se cuenta con un modelo, lo siguiente es la propuesta de un plan de negocios, los emprendedores son asesorados en las diferentes fases de la pre-incubación.

Después, cuando el emprendedor cuenta con un modelo y plan de negocios determinado, puede presentar su proyecto en distintas convocatorias para la siguiente etapa: incubación de la empresa.

Entrepreneur describe que, después de preparar todo esto, se pasa por un proceso de presentación ejecutiva a un comité que evaluará el proyecto. En caso de que se apruebe, pasa a la etapa de incubación; si no, se le da la retroalimentación al empresario y el proceso termina en ese momento.

Etapa de incubación

Es aquí donde la incubadora ofrece sus servicios de asesoría, acompañamiento en trámites para la constitución de la empresa, apoyo e infraestructura (espacios físicos y tecnología) necesarios para echar a andar el negocio. Se busca financiamiento, en caso de ser necesario.

Se hace una revisión más exhaustiva de la idea de la empresa y, en consecuencia, se le proporciona seguimiento a su constitución, marcha y desarrollo. La incubación tiene el objetivo principal de preparar el surgimiento de los proyectos de emprendimiento. Es aquí cuando las incubadoras asisten a los emprendedores para la creación de sus empresas.

De acuerdo con el Centro Nacional de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (CENAPyME), de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, en las actividades de apoyo que se ofrecen en esta etapa, se halla el establecimiento de un programa de mentores, consultoría, asesoría, capacitación, acceso a espacios físicos, orientación a fondos, además de facilidades para acceder a un club de inversionistas y una red de contactos.

Post-incubación

En esta última etapa, también ocurre un proceso de seguimiento para la mejora continua de la empresa. Después que la empresa ha sido creada, se le brinda seguimiento al empresario, con asesorías durante el transcurso del desarrollo de las operaciones de su negocio.

Además, la empresa alcanza un grado de madurez e independencia que le permite salir de la incubadora, pero continúa accediendo a servicios de seguimiento para la consolidación y difusión del negocio. Dependiendo del contrato que se haya firmado con la incubadora de empresas, la duración de esta asesoría puede durar hasta 1 año.

¿Cuánto cuesta acceder a los servicios de una incubadora?

Como se dijo antes, esto depende de si es una incubadora de recursos públicos, privados o de universidades (que son las más comunes). Por ejemplo, aunque The Pool y Spark up pertenezcan al mismo sector, sus planes y servicios ofrecidos son diferentes: la primera renta sus espacios por hora si son individuales, mientras que la segunda empaqueta todo en servicios con los procesos de incubación por separado.

Para elegir una, no sólo debes considerar el factor de los costos, sino el tipo de incubadora de empresas que es y su especialización en el mercado al que estás esperando incursionar. Es una inversión importante de dinero y de tiempo, por lo tanto conviene que entre tú y tus socios contacten y evalúen las diferentes incubadoras de su región, pidan recomendaciones y escojan a la que mejor se ajuste a sus necesidades y visión de negocios.

¿Cómo elaborar un proyecto de negocio?

Como señalamos al inicio, tu idea de negocio tiene que ser viable para que aumente su posibilidad de ser incubada, por eso debe estar estipulada por escrito. Puede que sea un poco difícil comenzar a escribir al principio y que no sepas qué tan extenso debe ser el texto, pero hacerlo te ayudará a estructurar mejor la idea.

Pero tampoco te angusties: aquí no vas a equivocarte, pues estás por comenzar con un plan que quizá solo te dé para redactar una cuartilla. Luego, conforme vayas definiendo cada aspecto de tu proyecto de negocio, irás añadiendo más cosas. No permitas que el miedo de venza antes de comenzar a emprender.

De acuerdo con Entrepreneur, existen 5 pasos para comenzar a escribir un plan o proyecto de negocios:

1. Tu visión de negocio

¿Quieres hacer crecer tu negocio para que venda? ¿Quieres que sea una empresa que tenga larga duración de vida? ¿Cómo te visualizas en la meta final? Puedes empezar a escribir tu proyecto respondiendo a estas preguntas. Aquí deberás comunicar a dónde quieres llegar. Esto servirá para establecer a la incubadora de empresas el tono de tu proyecto. Es importante iniciar con la última etapa que tengas en mente.

2. Haz formal tu misión

Si ya definiste cuál es tu visión de negocio, lo siguiente que debes hacer es describir cómo quieres alcanzarla: ¿qué vas a poner en marcha para lograrlo?  La idea es mostrar esta declaración, de una forma que sea breve y accesible, para que tú y tus socios tengan claro por qué quieren hacer esto todos los días.

3. Enlista tus objetivos de negocio

Piensa en cosas realistas y alcanzables. Para ello, te recomendamos que pienses en lo que necesita tu negocio. Por ejemplo: si aún no tienes logotipo de tu compañía, puedes escribir como objetivo “contratar a un diseñador gráfico para tal fecha”. Recuerda que las metas que quieras conseguir deben fijarse en un lapso específico.

4. Define tus estrategias

Para ello, puedes responder preguntas cómo: ¿Usarás un plan de marketing? ¿Qué metas establecerás en tus ventas? ¿Invertirás en investigación y desarrollo? ¿Cuáles son las rutas que seguirás para llegar a tu meta? Al responder cada cuestión, estarás diseñando los caminos para llegar a tus objetivos.

5. Establece un plan de acción

¿Qué pasos seguirás para asegurar que tu negocio mantenga el impulso de alcanzar sus metas y objetivos? Cuando llegues aquí, seguro tendrás claro el objetivo principal de tu negocio y habrás implementado una estrategia. Sólo recuerda que deben ser acciones que puedas llevar a cabo a corto plazo; actividades diarias, tareas que puedas iniciar desde ahora para llegar a tu meta final.

Recuerda que, para proponer tu proyecto de negocio a una incubadora de empresas, debes comunicar muy bien tu idea y los caminos que tomarás para darle viabilidad. De esta forma, serás más elocuente para la incubadora. ¿Ya la tienes en mente?

La información puede ser resumida y por lo tanto incompleta. Este documento / información no constituye, y no debe considerarse un sustituto de asesoramiento legal o financiero. Cada situación financiera es diferente, el asesoramiento proporcionado está destinado a ser general. Póngase en contacto con sus asesores financieros o legales para obtener información específica de su situación.

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