El proceso empresarial global Se prevé que el valor de mercado de la externalización alcance un máximo histórico de 405 600 millones de dólares en 2027. Se trata de una cantidad incalculable de dinero destinada a la externalización de servicios. También es un buen indicio de que muchas empresas optan por externalizar uno o más de sus procesos empresariales a una entidad externa propia.
Por lo tanto, si estás pensando en subcontratar los servicios de teneduría de libros o contabilidad de tu pequeña empresa, echa un vistazo a lo que necesitas saber a continuación antes de tomar una decisión.
¿Qué es la subcontratación?
En pocas palabras, la subcontratación es la acción de una empresa que contrata a otra para que realice sus servicios internos específicos. Si te planteas contratar servicios externos de contabilidad o teneduría de libros, querrás contratar un servicio externo para llevar a cabo todas las tareas de contabilidad y responsabilidades financieras de tu pequeña empresa.
Ventajas de externalizar la contabilidad
Hay muchas razones por las que las empresas subcontratan sus tareas de contabilidad y optan por contratar servicios externos para sus prácticas internas. Entre las ventajas de la externalización de la contabilidad para tu pequeña empresa, se incluyen las siguientes:
- Ahorra dinero a tu empresa: La subcontratación podría ser la forma más rentable de cubrir todas las responsabilidades contables sin tener que contratar a un empleado a tiempo completo. Un contable profesional conoce los entresijos del sistema financiero, lo que significa que también podría encontrar más exenciones fiscales y ahorrarte más dinero a largo plazo.
- Ahorra tiempo y recursos: como propietario de una pequeña empresa, tu tiempo es muy valioso. Es mejor gastarlo en otros aspectos de la empresa sin tener que preocuparte por tener los documentos financieros en orden.
- Tendrás a un experto a tu disposición: contratar a un contable o una empresa experimentados para que se encargue de las finanzas de tu empresa significa que tienes amplios conocimientos y experiencia al servicio de los intereses de tu negocio.
- Un profesional agilizará el servicio para ti: mientras que elaborar un informe financiero podría llevarte semanas de estresante planificación, un experto podría hacerlo en días.
- Es menos probable que las cosas se estropeen: si tienes que ocuparte de todos los departamentos de tu empresa, es posible que no cumplas con los plazos importantes. Al subcontratar el departamento de contabilidad, puedes estar seguro de que tendrás un par de ojos y un cerebro centrado en el proyecto, lo que garantizará un trabajo de mayor calidad con menos riesgos financieros.
Qué hace un contable por tu negocio
Un contable te ayuda con las actividades financieras diarias de tu negocio para que puedas dedicar más tiempo. Siempre es una buena idea supervisar las actividades y consultar con el contable mediante actualizaciones e informes periódicos. Sin embargo, dejar que un contable se encargue del trabajo suele ser más eficaz y te permite centrarte en la gestión del negocio.
¿Qué hace un contable? Una buena hace más que solo introducir tus gastos e ingresos mensuales, aunque sin duda es un aspecto importante del trabajo. El contable debería ser tu socio a tiempo parcial y mantenerte al día, proporcionándote la mayor parte de lo siguiente, si no todo:
- Cuentas por pagar
- Cuentas por cobrar
- Pago de factura de proveedor
- Libros mayores detallados
- Nóminas e historiales de cuentas de cheques
- Conciliación bancaria
- Estados contables
- Informes personalizados
- Preparación del presupuesto
- Seguro de compensación para empresas y trabajadores
- Seguro médico para empleados
- Servicios de nóminas
- Emisión de cheques de nómina
- Declaraciones de impuestos sobre la nómina
- Informes de nóminas mensuales, trimestrales y anuales
- Informes y presentaciones de impuestos federales, provinciales y locales
- Declaraciones fiscales y planificación fiscal de empresas
- Declaraciones del impuesto sobre la renta
- Representación fiscal en caso de auditoría
Muchas de estas capacidades coinciden con las de tu contable, aunque el contable te proporciona la base financiera. Gran parte del trabajo del contable se incorpora a una función de contabilidad más amplia y completa que lleva a cabo el contable. La parte más importante son los impuestos personales y de empresa.
